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Qué es un Management Buyout, cómo funciona y cuáles son sus ventajas

El término Management Buyout (MBO) es muy común en el mundo de la compraventa de empresas. Y es que se trata precisamente de eso, una compraventa. Pero esta vez con una particularidad importante: quienes compran la empresa son los propios directivos.

Como podrás imaginar, es un proceso que consta de diferentes etapas y tiene ciertas implicaciones para la empresa en cuestión.

A continuación, comentaremos de forma más precisa el paso a paso de un Management Buyout, los tipos que hay y las ventajas que trae consigo para la compañía.

Management Buyout o MBO ¿qué es?

En primer lugar, como decíamos, un Management Buyout es una compraventa que hacen los directivos de la propia empresa en la que trabajan. Así pasan a ser dueños de la misma y elevan su compromiso.

Normalmente, se trata de una transición natural, porque no entra nadie nuevo en la operativa ni se dan cambios bruscos.

Lo que sí es importante para los directivos es encontrar financiación. La mayoría de las veces, no es suficiente con los recursos propios y tienen que recurrir a bancos o a inversores privados.

En cualquier caso, como veremos ahora, hay varios tipos:

Tipos de Management Buyout o MBO

Ahora que sabes qué es un Management Buyout o MBO, debes conocer los tipos que existen:

  • MBO clásico. Este es el que hemos comentado. Se basa en un proceso por el que los directivos compran la empresa
  • MBO apalancado. Este otro Management Buyout se caracteriza porque se financia con deuda garantizada por los activos de la empresa.
  • Buy-In Management Buyout. En un Management Buyout de este tipo participan directivos internos y externos, todos aportando recursos.
  • Employee Buyout. Por último, en este Management Buyout no solo entran directivos. También otros empleados que estén interesados.

Funcionamiento y etapas de un proceso Management Buyout o MBO

Ahora bien, un MBO no es una operación que ocurra de un día para otro. Se trata de un proceso estructurado que atraviesa varias fases, cada una con sus propias complejidades y decisiones clave.

Fase 1: Oportunidad

Para que exista un proceso de Management Buyout, lo primero que debe haber es una situación en la que se quiera vender la empresa. Por ejemplo, que el propietario se retire y no haya herederos, o que no aparezcan compradores. Aquí es cuando los directivos pueden hacer su propuesta. Si la hace, pasan a ser candidatos y entonces comienza la fase de negociación.

Fase 2: Negociación

En esta otra fase del Management Buyout, lo que se hace es definir aspectos de la operación: el precio, las cláusulas de permanencia, los plazos en los que se va a pagar y las garantías. Para proteger los intereses de ambas partes, lo habitual es que vendedores y compradores cuenten con asesores financieros y legales independientes. Así se evitan también posibles tensiones que puedan darse.

Fase 3: Financiación

Dado el alto precio del Management Buyout, lo normal es que los directivos busquen ayuda de bancos y de capital privado. En cualquier caso, lo más importante es no adquirir una deuda excesiva. Por eso es tan importante contar con asesores financieros. Estos pueden analizar con más detalle cada paso a dar para no cometer errores que luego puedan salir caros.

Fase 4: Transición

Con todo ya en orden, lo que queda del proceso de Management Buyout es formalizar la compraventa y hacer la transición. Esta suele ser natural, puesto que conocen la organización a fondo y de primera mano. Ahora el reto está en combinar el rol de directivo y dueño. Igualmente, deben garantizar hacer frente a la deuda que tienen.

Ventajas del MBO para una empresa

Para terminar, el Management Buyout trae consigo ventajas como:

  • Conocimiento interno del negocio. Lógicamente, los directivos ya conocen la empresa. Esto hace que la transición no tenga apenas riesgos y sea natural. Además, aporta grandes ventajas.
  • Mayor motivación y compromiso. Igualmente, al pasar de directivos a dueños, traen consigo una motivación y compromiso mayor que compradores externos. Al final, están más implicados con el negocio.
  • Estabilidad para empleados, clientes y proveedores. Al no cambiar el equipo gestor, las relaciones comerciales se mantienen intactas y los empleados perciben continuidad, lo que facilita la retención de talento y reduce la incertidumbre.
  • Preservación de la cultura corporativa. A diferencia de una venta a un comprador externo, el MBO garantiza que los valores, la identidad y el modelo de funcionamiento de la empresa se mantengan.
  • Proceso de transición más ágil. El hecho de que los compradores ya conozcan el negocio elimina la necesidad de una due diligence exhaustiva desde cero y acorta los plazos de integración postadquisición.

¿Necesitas asesoramiento financiero para tu empresa?

Por último, cabe añadir que estructurar correctamente un Management Buyout requiere experiencia, rigor y un equipo de profesionales que acompañe el proceso en todas sus fases: valoración, negociación, diseño de la financiación y ejecución.

Y es que un MBO mal planteado puede comprometer la viabilidad del negocio; uno bien estructurado puede ser el punto de partida de una nueva etapa de crecimiento.

Si tu empresa se encuentra en una situación de relevo, venta o reorganización y quieres explorar si un MBO es la opción más adecuada, podemos ayudarte. Ponte en contacto con nuestro equipo y analizamos juntos la viabilidad de la operación.

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