Cómo mantener el control de la liquidez de una empresa para evitar fugas de efectivo

Liquidez de una empresa

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Seguramente hayas oído infinidad de veces la frase “esa empresa tiene problemas de liquidez”. O “aquella compañía tuvo que cerrar por falta de liquidez”. Pero ¿sabes realmente qué significa? O mejor dicho, ¿sabes lo que implica?

A continuación, explicaremos qué es la liquidez de una empresa, qué quiere decir tener falta o exceso de liquidez y, sobre todo, cómo se calcula.

Si quieres descubrir todo lo que hay detrás de esta problemática, presta atención a lo que venimos a contarte.

El crecimiento de tu startup depende en gran medida de este y otros aspectos financieros. Invertir tiempo, esfuerzo y dinero en su gestión puede evitar más de un contratiempo.

¿Qué es la liquidez de una empresa?

Para explicar qué es la liquidez de una empresa, primero debemos aclarar algo: liquidez y solvencia no son lo mismo.

Se trata de dos conceptos que suelen ir de la mano. Y por eso, muchas personas tienden a confundirlos. Pero existe un matiz que los diferencia. Veamos el significado de cada uno:

  • Solvencia. Se entiende como solvencia la capacidad de asumir todas las responsabilidades financieras en un largo periodo de tiempo.
  • Liquidez. Representa la habilidad de una empresa de convertir los activos en efectivo con rapidez y sin caer en una pérdida de valor importante.

Como ves, la solvencia es un concepto asociado al largo plazo y la liquidez al corto. No obstante, ambos hacen referencia a los compromisos y recursos económicos de la compañía.

¿Cómo calcular la liquidez de una empresa?

Una vez vista la definición, pasemos ahora a explicar cómo calcular la liquidez de una empresa.

Lo primero que debes saber es que para poder identificar si una organización tiene problemas de liquidez o no, hay que analizar tres parámetros: ratio de liquidez, ratio de acidez y ratio de tesorería.

  • Ratio de liquidez. Esta horquilla es el indicador de la capacidad que tiene una empresa para asumir las deudas a corto plazo. Para calcular dicho dato, se divide el activo corriente por el pasivo corriente. El resultado debe quedar entre 1,2 y 2.
  • Ratio de acidez. En este caso, se analiza la capacidad de la empresa de pagar las deudas en el corto plazo sin contar con las existencias. Este es el activo que menos efectivo guarda. De este modo, se establece cuánto inventario se necesita para mantenerse estable. El cálculo es similar: (Activo corriente – Existencias) / Pasivos corrientes. El resultado se debe aproximar a 1.
  • Ratio de tesorería. Es el factor más exigente de los tres. En este caso se analiza la capacidad de pagar de forma inmediata. Para su cálculo, se deben comparar el efectivo y demás activos líquidos con el pasivo corriente. El resultado debe oscilar entre el 0,2 y el 0,3.

Tu equipo financiero debería poder calcular y analizar estos tres parámetros sin problema.

Si no es así o no cuentas con profesionales de este perfil en tu startup, ponte en contacto con nosotros. Te ayudaremos a evitar que tu empresa tenga problemas de liquidez.

Qué hacer si hay falta de liquidez en una empresa

Tras realizar los análisis anteriores puede ocurrir que la empresa presente falta de liquidez o exceso de liquidez. Dos situaciones que no son para nada halagüeñas.

Veamos cómo actuar ante la primera.

La falta de liquidez en una empresa es uno de los temas más complejos.

Sin embargo, antes de llevarte las manos a la cabeza, debes saber que los valores que hemos mencionado antes para los ratios de liquidez, acidez y tesorería están sujetos a variaciones.

Todo depende de tu sector y de las acciones que hayas llevado a cabo recientemente. Aunque, si sabes cómo se mide la liquidez de una empresa, no tendrás problema a la hora de interpretar resultados.

Es decir, pongamos que acabas de realizar todos los pagos pendientes a proveedores. Lo más común es que tu liquidez no sea la más holgada. ¡Pero esto no es preocupante, sino natural! Y deberías tenerlo en cuenta.

Ahora bien, una vez hechos los cálculos de ratio de liquidez, de acidez y de tesorería, debes hacerte una pregunta:

“¿Puedo hacer frente a mis compromisos más inmediatos?”

Si la respuesta es negativa, lo más probable es que exista una razón para ello. La caída de las ventas, la reducción de los márgenes de productos o la mala planificación financiera son claros detonantes.

En este caso, lo ideal sería realizar un diagnóstico profundo de la situación para detectar el origen del problema y poner solución.

Eso sí, cuando lo hagas, no olvides mantener tus ratios en orden. Si no, pasado un tiempo, el problema puede volver a repetirse.

Por eso es tan importante contar con profesionales que se ocupen de los aspectos financieros de la startup.

¿Y si hay exceso de liquidez?

Hay empresarios que piensan que los problemas de liquidez son siempre por falta de la misma.

Sin embargo, tener exceso de liquidez también es un inconveniente para la empresa.

Esta situación, al igual que la anterior, se origina por una mala gestión económica. Es decir, si un startup tiene más recursos que compromisos a corto plazo, es porque este no se ha invertido de forma eficiente.

¿La solución? Realizar inversiones inteligentes o retribuir a los accionistas a través de un reparto de dividendos.

Como ves, son muchas las decisiones que se deben tomar en una startup o empresa para que en términos financieros todo esté en orden.

Y son unas decisiones que deben tomarse desde la experiencia y el análisis profundo de la situación.

En caso contrario, estarás poniendo en peligro la supervivencia del negocio y todo lo que hay a su alrededor.

Si entre los socios de tu startup no hay un perfil que pueda ocuparse de estos temas, ponte en contacto con nosotros.

Podemos ser el partner financiero que necesitas y, sobre todo, evitar incidentes por una mala gestión económica.

Recuerda que sin capital tu proyecto no podrá crecer ni sustentarse. Por lo que cada paso que des debe estar en consonancia con la situación financiera de tu empresa.

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